Sólo puedo decir que sin saber que los había buscado me encontré delante de aquellos seis personajes, tan vivos como para tocarlos, como para oírlos respirar, que ahora se pueden ver en escena.

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El 4 de mayo se celebra el día de la risa. Pocas semanas antes recibo una invitación insólita por parte de Ramon Mora, en nombre de la Organización Mundial de la Risa: participar en el I Simposio Internacional de las Ciencias de la Risa para explicar el posible papel de la oxitocina.

Justo mientras estoy pensando cómo introduciré en el hilo narrativo algunos aspectos como la confianza, las relaciones interpersonales y la creatividad, me sorprende la imagen de Xavier Salvadó publicada en el periódico La Vanguardia el pasado 1 de mayo.

Quizás fue este impulso que describe Luigi Pirandello en su exquisito Prefacio para Seis personajes en busca de autor: enseguida tuve la sensación de que detrás de la imagen había la historia de una persona. Sólo era cuestión de tirar un poco del hilo.

La plaza Lesseps de Barcelona está en obras desde siempre pero, según parece, hace poco que el ayuntamiento ha colocado algunos carteles indicativos nuevos. El autor de la imagen publicada se fija en uno de ellos. Informa que se trata de la Plaça de Lesseps, señala la cercana Av. del Príncipe de Austurias y la también vecina policlínica Barcelona. Lo curioso del cartel es que también indica -en la misma dirección- Port Saïd. No Port, que significa “puerto” en catalán, sinó Port Saïd, la ciudad pesquera egipcia.

Después de reírnos un rato con mi hija María, lo primero que me vino a la cabeza es la novela La casa bajo la arena de Joaquim Carbó que leí hace casi cuatrenta años, con su heroe, Pere Vidal / Peter Whitel embarcando en busca de aventuras africanas hacia un remoto puerto de Egipto. Quizás fue entonces cuando vi por primera vez ese nombre y, automáticamente, entró a formar parte de los lugares míticos que todos tenemos en la infancia.

A continuación, de nuevo en el presente, trato de imaginarme el eslabón defectuoso de la cadena que va desde la decisión municipal de poner una placa informativa en un lugar de la ciudad, hasta la colocación física de dicha placa. Alguien no leyó o alguien escribió mal. Quizás, alguna orden se mezcló… suponiendo que la empresa que fabrique las placas sirva simultáneamente a la ciudad de Barcelona y a Egipto.

Claro que, si la placa estuviera en Egipto, ni tendría esta grafía, ni Port Saïd se llamaría así. Diría بورسعيد (Būr Saʻīd). O sea, que no puede tratarse de la misma empresa, a pesar de la globalización.

Me sigue interesando la persona que hay detrás de todo ello. ¿Un funcionario municipal anónimo, una de aquellas personas invisibles en la vida cotidiana, con ganas de figurar? Quizás un funcionario aparentemente gris, pero trendamente guasón, de aquellos que piensan: “A ver cuánto tardan en darse cuenta”. No se si queda humor para el humor.

Echo mano de Google. Puerto Saíd se encuentra en Egipto, a la salida del Canal de Suez. ¡Bien! Esta nueva pieza de información da mucho más juego. Una neurona despierta a otra: Canal de Suez se asocia al ingeniero Fernidand de Lesseps, precisamente el anfitrión de la plaza del mismo nombre, donde está ubicada la señal que motivó la foto del lector. Entonces, indicar hacia dónde queda Port Saïd, se puede tratar de un homenaje a esa obra de ingeniería, del mismo modo que la estatua de Colón señala América.

Dudoso, de nuevo. Un homenaje no figuraría en una placa informativa de fondo blanco y letras azules. Los homenajes se hacen mediante monolitos o esculturas encargadas a algún artista plástico que sea visto con buenos ojos por el consistorio del momento. ¿Estarán todos ocupados haciendo esculturas para las múltiples rotondas que hay en el país?

Hasta aquí llegué esta madrugada, antes de la conferencia; el tiempo me obligó a detener mi investigación. Sin embargo, el personaje sigue escondido en algún lugar de la ciudad, esperando a su narrador. Quizás algún día lo encuentren Quim Monzó, Sergi Pàmies o Màrius Serra y nos deleitarán con su buena literatura.

Enlaces de interés:
Organización Mundial de la Risa
Port Said (wikipedia)
Joaquim Carbó – La casa bajo la arena