Agosto 2007


Psittacus -decía la inscripción de su percha-. Loro que G. Flaubert tomó prestado del Museo de Rouen y colocó en su mesa de trabajo mientras escribía Un coeur simple, en donde recibe el nombre de Loulou, el loro de Félicité, principal personaje del cuento”. Una fotocopia de una carta de Flaubert confirmaba el dato: el loro, escribió, permaneció en su escritorio durante tres semanas, al término de las cuales su visión comenzó a irritarle.

Fulaninho-2

Este fragmento aparece al inicio de la novela El loro de Flaubert de Julian Barnes, una historia que trata poco de loros y mucho de personas y sus sentimientos (que es lo que, en definitiva, interesa a la mayoría de humanos).

En el último post hacía referencia a un tiburón con el que se entretuvo la prensa de Cataluña durante este mes de agosto. Y como sucede con los libros de éxito, que acaban teniendo infinitas secuelas, clones, réplicas, sucedáneos y demás, a la celebrada noticia del tiburón de Tarragona le siguió la crónica del avistamiento de una manta-raya en una playa cercana y, hace sólo tres o cuatro días, el relato de otro tiburón localizado algo más al norte.

Naturalmente, andaba muy preocupado porque tanta fauna indeseable lo único que puede conseguir es alejar a ese maná de la costa que se llama turismo, lo que acabaría teniendo consecuencias devastadoras sobre la construcción de la zona -o sea, ya no podríamos disfrutar de esa bonita edificación masiva del litoral, las playas acabarían quedándose desiertas y se perdería aquél encanto de las sombrillas como setas, toallas pisoteadas por el vecino, escuchar la interesantísima conversación por el móvil ajeno, etc.

Acabo de terminar una investigación en la hemeroteca virtual del periódico La Vanguardia, con la finalidad de demostrar que es falso que este verano sólo se haya hablado de tiburones. ¡No se alarmen! Lo de los tiburones antropófagos sólo fue una más entre las numerosas noticias de tinte zoofílico aparecidas este verano.

Breve repaso de las perlas:

1. Destinan 455.000 euros para combatir la mosca negra (26 / 06)

2. Cachalote varado en la isla de El Hierro con mordidas de tiburones (9 / 07)

3. Calamar gigante de 4 metros muerto en Tasmania (11 / 07)

4. Una ballena de 8 metros varada en Huelva (21 / 07)

5. Se buscan agentes contra el mosquito tigre (23 / 07)

6. Un chino se gasta 13.000 dólares en el funeral del perro (23 / 07)

7. Utilizan ratas y gatos para detectar minas en Colombia (25 / 07)

8. Chile: primer perro que detecta cortes de luz (29 / 07)

9. China: reciclan los excrementos de panda para venderlos como souvenir (30 / 07)

10. La especie de delfín chino de agua dulce “baiji” se da por extinguida (8 / 08)

11. Una panda transexual da a luz dos crías (9 / 08)

12. Cárcel por envenenar y vender los órganos de un tigre en Vietnam (21 / 08)

13. Para acompañar la ración: Champán para perros y gatos (28 / 08)

Sin embargo, les confieso que lo que más me ha sorprendido (en realidad, lo que ha originado esta investigación) ha sido leer hoy mismo el siguiente titular escalofriante: Capturada una araña en una zapatería, suceso acontecido en un establecimiento de la concurrida Rambla de Catalunya de Barcelona, que contaba con la opinión de una dependienta: Yo no creo que viniera entre las cajas, creo que es más bien la acción de un “freaky”. ¡Uf!

Y como me gustan las historias redondas, puedo decirles con satisfacción que hace sólo un par de horas apareció el esperanzador titular: Avistan un ejemplar del “extinguido” delfín baiji, contradiciendo así lo expuesto en la crónica de hace sólo tres semanas.

Enlaces de interés:
Página oficial de Julian Barnes
Página del periódico La Vanguardia

En la extraordinaria novela de Paul Torday La pesca del salmón en Yemen, la protagonista recibe una carta de respuesta a su locuaz idea de introducir el salmón en este caluroso país: “El salmón migratorio requiere agua fría y bien oxigenada. Además, para poder sobrevivir, en las primeras fases de su ciclo vital necesita una buena provisión de moscas originarias de los ríos del norte de Europa (…)

Loch Ness

Una de aquellas casualidades que propicia el dolce fare niente canicular, me brinda dos historias cuyo protagonista es un tiburón, apenas con una semana de diferencia.

El periódico The Guardian del jueves 9 de agosto incluía una crónica que conmocionó a bañistas y surfistas de la zona de Cornwall en Inglaterra. El periódico The Sun publicó una fotografía de un feroz tiburón blanco que “obligaba, incluso al más macho de todos los surfistas, a pensárselo dos veces antes de meterse en el agua”.

La foto la había mandado Kevin Keeble al periódico para hacer una broma. Era un tiburón blanco, en efecto, pero había tomado la instantánea durante un viaje para pescar que realizó a la Ciudad del Cabo. El periódico publicó la noticia con todo sensacionalismo, sin verificar antes la plausibilidad de la imagen ni las especies propias de la zona.

Esta mañana, los periódicos de Cataluña coincidían en la foto de portada: “Tiburones en las playas de Tarragona”, y la foto de un escualo tomada junto a las rocas, en una de las playas de esa ciudad. Poco después, las autoridades se han apresurado a tranquilizar a la población frente a la sensación de dejà vu que debieron tener muchos, al desenpolvar la mítica película Tiburón: en el Mediterráneo viven varias especies de tiburón que se alimentan de pequeños peces; nada que ver con el Gran Blanco, el devorador de hombres que habita en aguas cálidas.

Ya comentábamos en algún otro post reciente que quizás los verdaderos tiburones -las noticas de mayor calado y peores consecuencias- suelen pasar inadvertidas tras las cortinas de humo.

Enlaces de interés:
Reseña de La pesca del salmón en Yemen
Noticia del “tiburón de Newquay”
El tiburón de Tarragona

Viajamos desde Inverness hasta la inhóspita isla de Skye en el noroeste de Escocia en el taxi de Jim Hanley. A los dos minutos de haber entrado en el vehículo, Jim me acerca su tarjeta verde brillante con letras doradas. Dice: Seannache Tours; entre paréntesis, aclara: “del gaélico: Tours de un contador de historias“.

natural mirror

Durante las 200 millas de recorrido, Jim hace gala de su doble oficio y, mientras conduce por las estrechas carreteras de las Highlands, va explicando historias de elfos, de las cruentas batallas entre los clanes, de san Columba, del water horse y las doncellas y, como no, anécdotas sobre el mosntruo del lago Ness.

La tierra alta de Escocia es paraje de brumas, de frondosos bosques con tupidos árboles, de días grises, de lagos de fondo oscuro y de perfectos reflejos. Rincones que exaltan la imaginación y todo parece lo que no es. Incluso la fotografía más famosa de Nessie, tomada en la década de 1930, cuyo autor -según cuenta Jim- explicó poco antes de morir que había utilizado el truco más burdo para hacerla: una silueta recortable de cinco centímetros sujeta ante el objetivo y tomando como fondo el lago… Aunque, misterio sobre el misterio, a pesar de la confesión del autor, ningún experto en fotografía consiguió demostrar que la imagen era un montaje.

Contrastes:
(1) Un amanecer lluvioso en South Queensferry; tranquilidad bajo el imponente puente de hierro rojo:

(2) La novia avanza bajo la lluvia jacia la fantasmagórica abadía de la isla de Inchcolm (antigua plaza militar durante la I y la II Guerra Mundial)

Y (3) Los londinenses High Child en una actuación en la Royal Mile de Edinburgo, corazón latiente del Festival Fringe de agosto.

Enlaces de interés:
The water horse – la película

High Child

En junio de 1979 fui a ver a Llorenç Gomis, director del periódico El Correo Catalán; tenía unos artículos de historia de algunas calles de la Ciudad Condal y quería ver si me los publicaba. Me dijo: “Viene usted en buen momento: en verano, los periódicos necesitan material”.

La Gioconda

Más adelante aprendí que, a parte de aprovechar el espacio que deja la relativa sequía de noticias para publicar artículos y crónicas atemporales o de mayor entretenimiento, el verano también es el momento ideal para publicar cosas que no interesa que se lean demasiado.

Ignoro a cuál de las dos categorías pertenece la noticia que apareció la semana pasada en la prensa, mientras unos cuantos ciudadanos habían bajado la guardia mientras estaban tumbados bajo el sol de cualquier playa o deambulando por la sala de algun museo. Por si acaso, la recorté.

Al parecer Rusia ha plantado su bandera en un lugar remoto del Polo Norte, unos quantos kilómetros bajo la superficie del agua. Un par de días después leía en El País un reportaje de Dulce Ramos titulado El tesoro escondido bajo el hielo del Ártico, donde explica la riqueza geológica que los hielos y el clima adverso impiden explotar. Un apetitoso pastel. Y no digamos la Antártida, un continente virgen (o eso nos hacen creer).

¿Simple noticia de “relleno” para el verano, o malicioso aprovechamiento del dolce fare niente del personal del hemisferio norte para meter un gol?

Enlaces de interés:
El tesoro escondido bajo el hielo del Ártico