Junio 2007
Archivo mensual
Dom 24 Jun 2007
Posteado por Albert Figueras bajo
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Cuando la emblemática librería Robafaves de Mataró cumplió 20 años, Toni Cantó me regaló una edición especial de algunos cuentos de Voltaire que se titulaba Sobre el horrible peligro de la lectura.

La primera razón que da el muftí Iussuf-Xeribí para condenar la recién llegada imprenta es: La facilidad de comunicar los pensamientos tiende evidentemente a dissipar la ignorancia, que es la guardiana y la salvaguardia de los estados bien administrados.
Ayer recordaba este cuento cuando regresaba a casa después de acompañar a José Castilho al hotel donde se hospeda. Habíamos estado con Jordi y María comiendo coca, bebiendo cava, charlando y riendo. José nos explicó una loable iniciativa que está llevando a cabo el gobierno brasileño dentro del llamado Plano Nacional do Livro e Leitura. Se trata de una propuesta desarrollada en el estado de Ceará, donde 175 jóvenes especialmente formados, son “agentes de lectura” que tienen la misión de acercar los libros a las personas. José nos mostró una bella colección de imágenes de niños, adultos y ancianos escuchando cómo las palabras tejen historias entrañables, mágicas, sorprendentes o tristes.
¿Recuerdan a Antonio José Bolívar Proaño, el protagonista de Un viejo que leía novelas de amor, de Luís Sepúlveda?
Antonio José Bolívar Proaño se quitó la dentadura postiza, la guardó envuelta en el pañuelo y, sin dejar de maldecir al gringo inaugurador de la tragedia, al alcalde, a los buscadores de oro, a todos los que emputecían la virginidad de su amazonía, cortó de un machetazo una gruesa rama, y apoyado en ella se echó a andar en pos de El Idilio, de su choza, y de sus novelas que hablaban de amor con palabras tan hermosas que a veces le hacían olvidar la barbarie humana.
Agentes de lectura, una de esas ocupaciones “simbióticas”, en la que ambas partes se benefician mutuamente. Quién, sonriente, accede al contenido del libro y quién, viendo el rostro sonriente experimenta una emoción similar, en virtud de la nueva teoría de las “neuronas espejo”.
Enlaces de interés:
Entrevista a José Castilho – sobre la lectura en Brasil
Plano Nacional do Livro e Leitura
Neuronas espejo
Mie 13 Jun 2007
Posteado por Albert Figueras bajo
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El dramaturgo y poeta uruguayo Mauricio Rosencof escribió en La margarita:
Me sentí en el aire, sin sostén,
y un sudor tibio humedeció mi mano
cuando se fue con su pasito tan ufano
coqueteando la pollera en un vaivén.

Mauricio Rosencof fue brutalmente torturado y encarcelado durante la dictadura por su vinculación con los Tupamaros; ha escrito bastante sobre el tema y una de estas obras es la crónica La rebelión de los cañeros, un recuerdo de la marcha de los trabajadores de la caña desde el norte del país hasta Montevideo, una muestra de la resistencia frente a una injusticia social. En el prólogo, Guillermo Chifflet recuerda una frase del propio Mauricio al referirse a sus tiempos en la cárcel, cuando pobló su diminuto calabozo de fantasmas y el autor se dio cuenta de que “los límites entre la realidad y la fantasía no son tan definidos”.
Estos espacios -el terreno ganado al tiempo y a la realidad- son, a menudo, lo que marca la diferencia entre las personas y cómo encaran la vida.
En otro prólogo, esta vez uno del psicólogo S.R. Covey a la obra sobre Víctor Frankl titulada Prisoners of our Thoughts, encontré recientemente una cita que ilustra esta idea:
“Entre el estímulo y la respuesta, hay un espacio. En ese espacio radica nuestra libertad y el poder de escoger nuestra respuesta. En la respuesta está nuestro crecimiento y nuestra felicidad.
Enlaces de interés:
Mauricio Rosencof
MLN – Tupamaros
Dom 3 Jun 2007
Posteado por Albert Figueras bajo
Creatividad ,
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Se celebra estos días la muestra Vilassar de Mar, un mar de flors, una propuesta popular para ensalzar la primavera, dar rienda suelta a la creatividad, invitar a la gente a salir a la calle y estimular, a parte de la vista, el olfato.

La muestra tiene 14 espacios en los que se han recreado jardines aprovechando rincones que, a veces, de tanto pasar por ellos, acabas no haciéndoles ningún caso.
Me llama especialmente la atención una obra titulada “Jadín imaginario” que, siguiendo la idea original de Jordi Abelló, ha preparado la Escola d’Art Floral de Catalunya en el número 22 de la calle Montserrat. La creación se encuentra en un jardín que queda un metro por debajo del nivel de la calle, en el minúsculo espacio semi-uterino que son algunos de los patios de las antiguas casas de pueblo de la costa donde, a parte de tres o cuatro árboles de grueso tronco y buena sombra, acostumbra a haber una fuente que da una agradable sensación auditiva de calma y frescor, y algún mosaico que cubre la parte baja de los muros que lo separan de la casa del vecino.
Este jardín imaginario muestra una onírica nube roja donde los claveles -cuyo cultivo sustituyó hace años el de las famosas patatas de la comarca del Maresme- parecen levitar al encuentro de la nariz del visitante.
Por desgracia, muchos claveles ya no desprenden ningún olor. Y es una lástima, porque unos cuantos estudios científicos están demostrando el potente efecto de los olores (y del recuerdo de algunos olores) para aumentar las concentraciones de oxitocina, una sustancia muy relacionada con una mejor adaptación de las personas a su entorno social y con potente efecto antiestrés. Otro de los placebos que nos da la naturaleza y que, demasiado a menudo, no sabemos aprovechar.
Creemos que ir perdiendo la dependencia del olfato es un signo de evolución, y quitamos el aroma de los alimentos y de las flores, unificamos las fragancias con aerosoles artificiales y luchamos contra nuestro propio olor. Quizás todo ello sea un error.
Enlaces de interés:
Nota de Albert Calls sobre la muestra (en catalán)