Lun 26 Dic 2011
Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie
Desde hace unos meses, el verbo reinventarse está en boca de muchos. Quizás sea como consecuencia del ensayo homónimo de Mario Alonso Puig publicado por Plataforma Editorial, quizás sea una necesidad de reaccionar ante el entorno de inestabilidad, inseguridad y crisis como el actual. En cualquier caso, reinventar es la esencia de la creatividad, es la manera de llamar la atención de nuevo sobre algo.
Pensaba en todo ello esta tarde, viendo la película The Artist, escrita y dirigida por Michael Hazanavicius, una perla cinematográfica producida en 2011… ¡en blanco y negro y muda! Hay varias cosas curiosas en esta película, que conducen hacia la expresión “reinventarse”.
- En primer lugar, la acción transcrurre entre 1927 y 1932; es decir, alrededor de la gran depresión económica de 1929, ¿un espejo del mundo actual?
- En segundo lugar, retrata un momento de cambio profundo en el cine: con El cantor de jazz, los actores empezaron a tener voz propia, y eso supuso un cambio de paradigma, arrinconar sin piedad una época y abrir la puerta a la innovación. Sólo logra seguir en la cresta de la ola quien se adapta o quien, tras un arduo proceso de introspección… se reinventa.
- Finalmente, la propia película es un ejemplo de reinvención (¿metareinvención?), porque el director se atreve a regresar al blanco y negro y al cine mudo con acompañamiento musical y sin efectos especiales, en pleno apogeo del cine de acción, espectacular y en 3D…
Al contrario de los tráiler que pasan antes de la película, que parecen necesitar fuego, acción, efectos especiales espectaculares o la irrealidad de monstruos crueles e indestructibles para captar la atención, The Artist logra mantener a toda la sala sin un suspiro, siguiendo diálogos mudos que cada espectador escribe en su mente, incluso en los segundos de silencio absoluto. Basta identificar algo interesante del pasado, ponerle un poco del aliento propio y llevar adelante el proyecto, sin miedo y con convicción. Es hora de reinventar muchas cosas, no lo duden.
P.S.- Y no olvidemos que el cambio que perseguimos no es el que retrató magistralmente Lampedusa en Il Gattopardo, con la famosa idea que encabeza esta entrada… Interesan pequeños cambios que llevan a dar verdaderos saltos cualitativos hacia algo mejor.
Enlaces de interés:
The Artist (2011) – Información








